Los fracasos de las parejas gays
En la discusi?n por la duraci?n de las parejas en la sociedad actual, muchos gays suelen decir que las parejas entre hombres terminan por la intr?nseca infidelidad del g?nero masculino. Muchas conversaciones se dedican a dar consejos y establecer toda suerte de hip?tesis o se?ales sobre un posible rompimiento. M?s all? de la validez de esas propuestas, lo cierto es que generalmente se olvidan los impedimentos estructurales que dificultan una relaci?n homosexual en una sociedad latinoamericana cat?lica y machista. Una de las mayores dificultades para la proyecci?n a futuro de una pareja gay radica en la imposibilidad de concretar una uni?n legal que resguarde los derechos de ambas partes. Muchas veces las estructuras de la sociedad en que vivimos parecen una instancia lejana, pero no por eso dejan de afectar nuestro diario vivir. En la actualidad pa?ses como Espa?a, Inglaterra, B?lgica y Holanda llevan la delantera en los ?ndices de calidad de vida y en la equiparaci?n de derechos entre gays y heterosexuales, lo que no parece ser mera coincidencia. Como tampoco es coincidencia que pa?ses como Polonia, con una influencia cat?lica fuertemente arraigada o Letonia con una democracia de reciente instalaci?n, sean los pa?ses con los mayores ?ndices de homofobia de la Comunidad Europea. Si bien en Latinoam?rica son contados los casos en que hay acceso a la uni?n civil entre personas del mismo sexo, Buenos Aires y M?xico D.F., no son pocos los esfuerzos porque esa situaci?n cambie.
Si bien hasta ciertos niveles es posible abstraerse de las condiciones negativas de las sociedades en que vivimos, siempre llega un momento en que aquello de que somos producto de nuestra sociedad nos termina pesando. El compromiso que se asume publica y legalmente al contraer matrimonio y/o tener hijos es un horizonte que sella las relaciones heterosexuales estables. Si bien es cierto que la cantidad de matrimonios puede bajar a?o con a?o, eso no significa que el casarse deje de ser una aspiraci?n para gran parte de la poblaci?n. El problema es que esa aspiraci?n es factible hacerla realidad s?lo para una parte de la poblaci?n.
Entre las sociedades m?s conservadoras y las m?s liberales, temas como la salud reproductiva y sexual, la igualdad de derechos y las pol?ticas antidiscriminatorias marcan la l?nea divisoria. En Chile, la discusi?n sobre la condici?n legal de las parejas gays, se plantea a nivel medi?tico a prop?sito del proyecto de ley de Uni?n Civil, que es un reconocimiento especial para cierto tipo de uniones, como las formadas por parejas de hecho que conviven y que aspiran a resolver temas como la sucesi?n y los derechos de salud, presentado por el MOVILH. Abierto el debate han aparecido nuevas opciones avaladas por lo que sucede con la comunidad gay de otras latitudes, es as? como se plantea el matrimonio entre personas del mismo sexo. En esta l?nea destaca el caso de Espa?a que con la modificaci?n constitucional que permite acceder al matrimonio a gays y lesbianas vino a coronar un largo recorrido emprendido desde la ca?da de Francisco Franco, que ha enfatizado el perfil laico propio de un Estado acorde a los tiempos actuales. La reivindicaci?n al derecho al matrimonio para los gays es asumida en Chile por la organizaci?n ACCION GAY.
Al respecto Marcos Becerra, se?ala su opci?n por ?El derecho de las personas gay a elegir si se quieren o no casar. Desde un punto de vista jur?dico, la aprobaci?n de una ley de uni?n civil en Chile no har? ninguna diferencia a lo que tenemos hoy en d?a, dado que este tipo de leyes no generan las mismas consecuencias jur?dicas que tiene el matrimonio. Tengo la certeza que el gobierno de la Presidenta Bachelet no ha cumplido con sus compromisos de campa?a y en consecuencia tiene una deuda pendiente con la comunidad gay. Esta claro que el discurso de la apertura a la sociedad civil y a los temas de la comunidad gay no tiene ninguna sinton?a con el gobierno. Esperemos que en estos tres a?os que restan de gobierno se ponga al d?a con cientos y miles de gays que cre?mos en sus promesas de campa?a. Es necesario preguntarse a cada momento: ?en qu? tipo de sociedad queremos vivir?… Yo me inclino por una sociedad donde todas las personas, independiente de su identidad sexual, pueden ser felices. No es posible seguir viviendo escondidos, con miedo y atemorizados por el que dir?n. Tengo la profunda convicci?n de que tenemos una responsabilidad hist?rica de hacer de Chile un pa?s m?s decente, en donde todos y todas quepamos?.
Si bien el gobierno de Michelle Bachelet ha se?alado que dar? prioridad a iniciativas que beneficien a la poblaci?n gay en el momento indicado, esa posibilidad parece lejana considerando la sostenida ca?da en las encuestas de la Presidenta y su gobierno, a poco m?s de un a?o de asumir el mando como la primera mujer de la Historia de Chile en encabezar el Poder Ejecutivo.
A la hora de divagar sobre lo dif?cil que es tener una relaci?n estable para dos hombres, la invitaci?n es a trascender el lugar com?n, inform?ndose y debatiendo sobre nuestros derechos, porque en definitiva el que la sociedad no nos reconozca el derecho a construir una pareja termina condicionando la forma en que nos relacionamos con quienes amamos, debilitando muchas veces nuestros compromisos.
Fuente: Pablo Salvador Sep?lveda de GayMagazine.cl





11 Agosto 2008 a las 22:24
ola qiero un gay musculoso
pra pololear y qe sea de chile y qe tengamos relaciones sexual