Reflexiones gays sobre el cine homosexual
Todav?a queda camino para que el cine homosexual sea aceptado con la misma normalidad con la que vemos una t?pica comedia rom?ntica heterosexual. L?gicamente tiene su p?blico y as? lo demuestran los distintos festivales de cine gay, pero esa especialidad demuestra que el p?blico en general no est? muy por la labor, de momento, de equiparar el tradicional romance con las historias amorosas homosexuales.
Lo que Broka nos presenta ahora es un conjunto de reflexiones en off que realiza un joven chapero reservado y de pocas palabras, pero largos pensamientos, cuyo ?xito en la calle no le impide tener sus sentimientos y aspiraciones rom?nticas. La pel?cula no desprecia el recurso de mostrar personajes extraordinariamente atractivos y en forma, lo cual no deja de ser una concesi?n hacia el p?blico al que se dirige, pero, por otra parte, consecuente con los recursos habituales del cine rom?ntico.
Sin duda la peculiaridad est? en la tem?tica estrictamente gay, pues la historia en s? no cuenta nada especialmente interesante mas all? de las descripciones de los comienzos juveniles, los amores y desamores, la promiscuidad o la fidelidad. Huyendo de las relaciones sexuales expl?citas, los amores son mostrados con moderaci?n y hasta cierto recato, decant?ndose m?s por el mar de dudas sobre el establecer una relaci?n estable y los quiebros a la realidad de un amor inconfesable. Los t?picos conflictos como las relaciones familiares y el reconocimiento de la realidad homosexual quedan desdibujados por una reflexi?n continua que se queda a medio camino.
Fuente: Eduardo Sotomayor




